¿Y los tulipanes?


Un temblor sacudió la mente, los instantes se han repetido y a pesar de todo, nada parece cambiar, los temores se acercan sigilosamente, la mirada se vuelve gris, extraviada en la eternidad.

Generando inversas sensaciones, encuentros logrados antiguamente, en otro tiempo, en una dimensión inexistente, rosario de minutos que vienen y van, estremecimientos efímeros que a pesar de todo existen.

Sin embargo, hay algo que no termina de encajar, las piezas están sueltas, se diseminan, se vuelven humo denso y volátil, las voces pierden el camino, la piel se hace arena, se esparce por el aire y al final no queda nada.

El destino, los dados y los dioses hacen su juego, soy una pieza más en este juego, buscando respuestas que no llegan, indagando en lo profundo de un ser, de una existencia.

Destello al fin, mágico y único.

Indescifrables batallas que no cesan, pensamientos extraviados en imágenes instantáneas conservadas en la mente, indagando a donde ir, como actuar, como sobrevivir a las sensaciones que se generan en medio de las noches y de los días.

Todo es extraño y al final solo puedo pensar en tulipanes morados...