Human more human

¿Por qué sufres? Porque estás tú.

Jodidamente cierto, un bastardo más, dejándose llevar por todo, buscando respuestas a sucesos pasados.

Solo en medio de la nada, así es esto, la puta vida te conduce por pasajes indeseables, pero al final todo tiene un motivo, una razón; consecuencias de lo absurdo que termina por tirar para que te levantes sin otra cosa más que con tu propia y a veces asquerosa humanidad.

Dejando que la vida corra, entregándote a cada paso, dejando atrás las maletas, los paracaídas, la muerte; buscando un eterno con el corazón en la mano que al fin de cuentas no importa tanto, sin temores, sin ataduras, sin deudas por pagar, entero y único.

Estrellándote con murallas, con obsesiones y con algo con lo que no puedes luchar y solo te queda retirarte, dejar que todo gire en el mismo sentido, la paciencia quiere largarse, pero algo retiene su energía en este lugar, acaso la esperanza o un leve destello de una tarde, de una noche.

Grillos insomnes, sonidos encontrados, lágrimas atadas, mareas que rebasan los límites de la cordura, encanto, desencanto, dolor de muerte, dolor de vida, hechizos de magia negra que disgregan el ser de un cursi, de un niño que juega a ser hombre, de un Diablo Guardián que se perdió en las páginas de un libro, extraviado en los andenes de un tren que no llega y que tal vez nunca llegará, un convoy sin ruta que se muestra en sueños, flashazos de algo reconocible y fantástico.

Galaxias increíbles sostenidas entre lunas ámbar, puntos de una constelación creada por azares y por dioses que se regodean de su maldita obra, dejando que la nada devore las almas y los gritos inaudibles, sonora entrega, luces autónomas que flotan en medio de la oscuridad y del dolor.

Un vendaval que no deja nada en pie, tragándose todo a su paso, como si en eso le fuera la existencia, arrasando con cada detalle, cada instante, haciendo a su paso un rompecabezas que parece imposible de reconstruir.

Regresar una y otra vez a la zona de desastre buscando sobrevivientes, restos, rastros, huellas de aquello que fue, sin embargo parece que todo se fue, que fue una alucinación.

Y por eso, no a pesar de eso el alma se inunda de una esperanza podrida que espera, que huye y regresa a la escena del crimen a buscar un vestigio de aquello que fue y que podrá ser.