Cósmico

¿Y si la muerte supiera dulce?

Dulce devenir de una historia que agoniza, dulce temblor ante la vida que aparece como un fantasma, reconocido, cómo un mini terremoto que delata la ilusión.

Dulce como un tambor qué clama un ritual no concebido, dulce como un viaje al cosmos en un convoy espacial que cruza el universo.

Muerte de impotencia ante las puertas del infierno, muerte celestial en medio de una vóragine inmensa, donde el tiempo es relativamente proporcional al estado de éxtasis, temor mortal ante la incertidumbre de mil noches.

Muerte dulce ante la vida que fluye tras la mirada.

Salvación de un alma que no busca salvación.

Un dulce abrazo que la muerte anuncia, una mirada que asesina al pensamiento, que deja sentir una espacio sin llenar en medio de las fauces del destino, papel y tinta que fusionan vidas.

Tan lejos y tan cerca, una rosa de los vientos que no decide los rumbos, que se pierde en la noche de los tiempos.

Dulzura inevitable ante las tempestades, sensaciones desvirtuadas por el pecado que no deja de llegar, que no deja de culparse por las sensaciones...

...una enternidad entre los brazos, labios que sin hablar dicen todo y una mirada que deja ver  un destello.