En el vaivén de un péndulo, colgado de un reloj antiguo, dejando que los tiempos vayan y vengan.
Permitiendo que el destino marque el camino, toco el cielo, vuelo y dejo que la vida fluya, que la verdad llegue.
Las alas de plata se funden con el sol y soy uno con el universo.
Encuentro
Un alucine del Diablo Guardián 3/1/10 a las 10:35 p. m.
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